lunes, 18 de febrero de 2008

La mala alimentación......

En este vídeo se representa de una manera "cómica" lo que conlleva una mala alimentación y el sobrepeso, lo que nos podemos provocar nosotros mismo con una mala alimentación. Por ello es necesario comer bien para no padecer ninguna enfermedad y principalmente hacer ejercicio.
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jueves, 14 de febrero de 2008

EL SOBREPESO

INTRODUCCIÓN
Más allá de los factores estéticos y psicológicos que suele involucrar un marcado exceso de peso, se considera que la acumulación inmoderada de grasa corporal constituye un verdadero proceso patológico que favorece la aparición y el desarrollo de enfermedades y alteraciones metabólicas crónicas, en aquellas personas afectadas que, asimismo, reducen la duración y calidad de vida más que en el resto de la población.

El sobrepeso corporal y la
obesidad son dos grados de un mismo trastorno, muy frecuente en nuestro medio, que se caracteriza por una acumulación excesiva y generalizada de lípidos en los depósitos de grasa orgánica. El principal parámetro para determinar la existencia de sobrepeso corporal u obesidad es que el peso físico sea claramente superior al peso anatómico ideal. Así se considera sobrepeso si se supera el 10% del peso ideal y de obesidad si se supera en más de un 15%.
Futuros adultos obesos


El mecanismo, hipotético, más constante por el que aparece el sobrepeso y más tarde la obesidad es el mantenimiento de un balance energético positivo de larga duración, es decir, la realización de una ingesta de nutrientes nutritivos, durante mucho tiempo, superior a la energía que realmente utilice el organismo; de esta forma, la energía sobrante se acumula, en forma de lípidos, en los depósitos de tejido graso del organismo. Este mecanismo (también conocido como el Sistema Fiscal o Fiduciario), aunque sea de mucha acepción general no es totalmente válido.


SOBREPESO


No existe nada más frustrante en toda la medicina y en toda la regulación de la comida que el tratamiento del sobrepeso -si no se tiene en cuenta que sus hermanastras, la anorexia y la bulimia, son igualmente tercas en su entendimiento y peores en su resolución.



Para concebir estas condiciones y para emprender la ruta tortuosa de sus curas, es preciso conocer no solo los aspectos dinámicos de sus cuadros clínicos, sino que asimismo es indispensable analizar intensamente al paciente que las presenta.
Pero existe una triste realidad que a todos nos afecta.
Esta realidad consiste en el auspicio maligno que gravita y proyecta su sombra negra en el campo de la reducción de peso, y que consiste en el hecho incontrovertible de que nadie ha diseñado una dieta basada en hechos indisputables y científicos. Una dieta que remueva el desenlace evasivo que representa el logro de una pérdida de peso permanente y sin sacrificios.



Esa dieta, si existiera, hubiera eliminado la obesidad. Y como esta dieta no existe, lo que nos queda es que el flagelo que la gordura representa para la salud humana se ha convertido en epidemia progresiva.
Por ello:
No es posible que un
sistema de tratamiento que se estructure basado en el ofrecimiento de un plan universal y uniforme para aplicarlo a todos quienes sean que lo usen, pueda ayudar a la mayoría. La razón para esto sigue siendo simple.



No es igual la dieta de un niño, de una adolescente, de personas jóvenes, viejas, de mujeres embarazadas, de un fumador, de un bebedor o la de un diabético -para destacar algunos ejemplos.
Si aceptamos como lógico lo que por encima hemos enunciado, entonces entenderemos por qué los muchos sistemas dietéticos que hoy se utilizan están (todos, sin excepción) destinados a fracasar y a crear mayores problemas de los que programan resolver.



Y, como si esto no fuera suficiente, y para complicarlo más, cuando se habla del tratamiento de las enfermedades del comer: muchos aconsejan y pocos saben… Así que terminamos enrolándonos en programas para reducir de poca fiabilidad demostrada.


Programas que, a pesar de ofrecer poco, son ilógicos y costosos. Ilógicos porque se basan en el padecer el hambre, que es contranatural; y costosos porque nos obligan a hacer uso de "comidas" preparadas, que son caras, y cuyos componentes a menudo no existen en la Naturaleza para el consumo de nuestro género humano.


La realidad reside en el hipotálamo


Nuestros módulos natos, aquellos que moran en el cerebro para garantizar nuestra existencia, son órganos auto-reguladores que se mantienen en equilibrio por medio de sus funciones automáticas y automatizadas. Lo que significa que actúan sin tener en cuenta nuestros anhelos, deseos, caprichos o pensamientos.





Entonces, es un asunto de dudosa certidumbre cuando alguien nos promete librarnos de libras indeseadas por medio de la dieta, de un spa o de la cirugía bariátrica. Porque la gordura, siendo resultado de procesos de auto-regulación en desequilibrio no obedece a maniobras externas que, en principio, subvierten aun más la estabilidad de los módulos natos que nos gobiernan.
Por un instante, pausemos y pensemos en por qué, si no sirve algún propósito de adaptación, engordamos.
Las tribulaciones, demandas y exigencias de nuestra especie en su
estado prístino, favorecieron la evolución de ciertas características que nos confirieran reacciones instintivas auto-preservativas.
Las más conocidas y fáciles de entender, de acuerdo a la neurociencia moderna, residían, en sus estados rudimentarios, en los lóbulos prefrontales y en las
estructuras límbicas.


Las mejores estudiadas de estas reacciones son:

· Detección de peligros. Que nos ayudaba a reconocer y evitar sin pensarlo muchos
animales, cosas desconocidas y aún otros seres humanos que pudieran causarnos daño.



· El raciocinio de causalidad. La capacidad de intuir narrativos causales por eventos naturales, lo que nos ayudaba a comprender los misterios del mundo enigmático que entonces nos rodeaba y que aún nos rodea.


· Una teoría de la mente. Que nos permitiría intuir y entender lo que otros individuos pensaban, reconociendo que los demás poseen sus propias creencias, deseos, principios e intenciones, no siempre en armonía con los nuestros.
Entonces, el escenario donde viviéramos, era ideal para que la gordura existiera transitoriamente y para que no se instalara de manera permanente.
Veamos:
En el pleistoceno vivíamos como animales cazadores y recogedores que no habían desarrollado el uso sofisticado del
lenguaje, de las herramientas, del fuego o de la agricultura y la domesticación de otros animales para alimento, placer o trabajo. Como tales existíamos a la merced de los ciclos naturales de escasez y abundancia que nos forzaron a adoptar una dieta omnívora y variada (comemos de todo) y con la capacidad de acumular en la forma de grasa lo que nos sobrara, pero siempre para perder ese exceso de adiposidad en el momento en que la comida de nuevo escaseara o fuera insuficiente.


Pero ya hemos descrito en otras lecciones estos datos y los relacionados a cómo la disponibilidad de comida nos afecta en todas nuestras adaptaciones fisiológicas y emocionales.
Lo que aquí nos atañe es recordar que el almacenar grasa es natural para nuestra especie. Pero asimismo es importante que entendamos que es un dividendo transitorio y efímero.





Tratamiento



El objetivo del tratamiento del sobrepeso y la obesidad es, básicamente, conseguir una reducción progresiva del volumen de tejido graso excedente. Esto se representa en la realización de una dieta progresiva a largo término y en medidas terapéuticas complementarias como ejercicios físicos, la fisioterapia y la psicoterapia. Esta idea y método, cuando se aplican, sabemos que ofrecen pocas garantías de efectividad.
El propósito de una dieta es conseguir la pérdida de peso a un ritmo adecuado, manteniendo el
equilibrio nutritivo, hasta la estabilización del peso más conveniente al nivel ideal particular para cada persona. Una dieta, siempre personalizada, consta de dos fases.


En una primera fase, puede ser indicada una dieta hipocalórica, es decir, de bajo contenido energético, pero equilibrada desde el punto de vista nutritivo, hasta la obtención del peso deseado.


En una segunda fase, se iniciaría una dieta de mantenimiento que consiste en realidad en una alimentación completa y equilibrada, similar a la que se aconseja al conjunto de la población, aunque puede restringir, según los casos, el consumo de alimentos muy energéticos e innecesarios desde un punto de vista nutritivo.


¿Motivación o fuerza de voluntad?


La palabra "motivación" está contenida en el título de esta lección por una razón específica. Ya que ésta es, se supone, la que nos impele a todos a perder el peso que nos hace la vida imposible. "Motivación" es palabra que muchos conocen mejor como "la fuerza de voluntad".
¿Por qué (tantos que acumulan libras que rehúsan a salir de sus cuerpos) fallan en enjaezar esa fuerza de voluntad o motivación que obtendría sus anhelos haciéndolos felices?
Porque esa fuerza de voluntad no es un
pensamiento que existe en aislamiento total, como si fuera una virtud moral del que algunas personas carecen.
No. Esa fuerza de voluntad forma parte de
sistemas complejos que involucran la dualidad indivisible del cerebro y de la mente (su función).
Los sistemas que aquí entran en
acción regulan nuestras emociones, y viajan por los tres cerebros que hipotéticamente están representados anatómicamente en el nuestro.
En el tratamiento del obeso, las emociones y sus afectos son importantes. Los aspectos del
desarrollo personal del obeso y de sus habilidades innatas para auto-regularse, asimismo hay que considerarlas. Hay que determinar si la comida ha adquirido representaciones morbosas en los centros del placer que existen en varios lugares en el cerebro, además de radicar esencialmente en el hipotálamo.
Entonces y, por medio de un
programa de terapia cognitivo-catártico puede lograrse la meta elusiva de la "cura" de la gordura, que consiste en la pérdida de peso permanente y sin la secuela habitual de su retorno tan inevitable como infausto e inefable.
Pero lograrlo, como ya sabemos, no es fácil, aunque no es del todo imposible.

lunes, 11 de febrero de 2008

PACIENTE QUIRÚRGICO

Introducción

Los seres humanos tenemos un ciclo vital: nacemos, crecemos, nos relacionamos con otros, tenemos un trabajo, formamos una familia, envejecemos y finalmente morimos. Este se altera cuando aparece una enfermedad que amenaza la vida.La enfermedad o la alteración de la salud tienen connotaciones psicológicas importantes,que de una u otra forma tienen impacto sobre la respuesta y evolución a los tratamientosinstaurados, ya sean estos médicos o quirúrgicos. Una condición patológica intensa o prolongada desorganiza el aparato psíquico, amenaza la integración mente-cuerpo, afecta la capacidad de desear y la actividad de pensar. Las enfermedades son sentidas por el hombre como una prueba y se constituyen en amenazas para el cuerpo físico y para el cuerpomental.


El paciente por ser un humano, es inteligente y libre, corporal, social y espiritual; no es solamente un mecanismo biológico, compuesto de tejidos, órganos y sistemas.
Así, el paciente, dueño del cuerpo sobre el cual el médico interviene, percibe lo que le sucede desde la totalidad de su ser; la atención que se le otorgue debe contemplar la diversidad de sus necesidades: biológicas, psicológicas, sociales y espirituales (de carácter ético y religioso); la atención, entonces, deberá tener en cuenta estos factores que provienen, no tanto del cuerpo enfermo, sino del sujeto que sufre la enfermedad.

Cirugía


La cirugía es la rama de medicina que se ocupa de las técnicas quirúrgicas.
Clasificación de la cirugía
- Diagnóstico-exploratoria (urgente; no queda más remedio que abrir para ver lo que pasa, se desconoce el diagnostico del paciente) Ejemplo: biopsia.
- Curativa (se practica para erradicar la enfermedad) Reparar, sustituir o eliminar tejidos enfermos.
- Reparadora (cirugía de trauma. Reparar una función alterada, injertos, estética, quemados…) Devuelve la función perdida o corrige deformidades.
- Paliativa (sabemos que no va a curar, pero algo hay que hacer. Extirpación de tumores, osteomía de descarga) Disminuye síntomas o retrasa procesos patológicos.
- Estética: Conservar o mejorar el aspecto



Dependiendo del tiempo:

- Opcional (electiva): normalmente el paciente elige cuando operarse. Depende de lo que esté dispuesto a aguantar. Preferencia personal
- Programada: es el sistema quien decide. Conveniencia de cirujano y paciente.
- Urgencia (emergencia): Urgencia: dentro de dos días hay que operar (se le realiza preoperatorio adecuado). Emergencia: cuando el paciente entra en el hospital e inmediatamente se opera (Ej.: accidente de tráfico) Llevarse acabo de inmediato para salvar la vida del paciente.

La atención de enfermería del paciente que va a someterse a Anestesia y Cirugía requiere un
conocimiento profundo de lo que se conoce como circuito peri operativo, el cual abarca desde el momento que se toma la decisión de practicar la intervención quirúrgica hasta que se produce el alta hospitalaria. Este periodo se divide a su vez en tres fases claramente definidas: Preoperatorio, intraoperatoria y postoperatoria. Este conocimiento puede, y debe, aplicarse dentro del marco del Proceso de Atención de Enfermería (P.A.E.) para promover una intervención tranquila y segura.

Aspectos psicológicos del paciente


Las necesidades emocionales del paciente estarían determinadas por su capacidad de adaptarse a las situaciones que le representen peligro, de adaptarse al riesgo que la cirugía represente y al enfrentarse a temores y ansiedades asociadas con acontecimientos de su historia.


La enfermedad y el proceso quirúrgico, leve o grave, trae consigo una serie de pérdidas: intimidad, autodeterminación, rutina diaria compañía, confort de hogar, imagen corporal.
Se da un efecto de dificultad en cualquiera de las distintas etapas de la experiencia quirúrgica, desde el momento de la indicación de la operación hasta cada alternativa del proceso.Algunos de los temores más habituales son:


• Pérdida del control, asociada principalmente con la anestesia. Los pacientes pueden preocuparse por sus acciones mientras se encuentran bajo sus efectos, pérdida de intimidad, dependencia total hasta para las funciones más básicas,..etc.
• El Temor a lo desconocido, consecuencia de la incertidumbre del resultado quirúrgico o por falta de experiencia previa.
• El temor a la anestesia, incluyendo reacciones a la inducción, situaciones de emergencia médica o
de “despertar” intraoperatorio. A menudo suele estar relacionado con los dos casos anteriores.
• El temor al dolor o a la analgesia postoperatoria ,inadecuada.
• Temor a la muerte, lo cual constituye un miedo “legítimo”, ya que ninguna operación ofrece, a pesar de los avances anestésico/quirúrgicos de hoy en día, una seguridad completa.
• Temor a la separación del grupo de apoyo usual, como del esposo, familia,.. siendo atendido por extraños durante gran parte de este período altamente estresante.
• Temor a la alteración de los patrones de vida, ya que el ingreso hospitalario y procedimiento quirúrgico interfiere con las actividades personales, familiares, laborales y sociales.
• Temor a la mutilación, o pérdida de parte del cuerpo. La cirugía interrumpe la integridad corporal y amenaza a su imagen.

Otras preocupaciones son fuente también de ansiedad preoperatoria y están ligadas a la aceptación de la realidad del cuerpo que se lo percibe vulnerable y mortal; así como la posibilidad de dańos en la imagen corporal como consecuencia de la cicatriz que queda como marca.
El impacto emocional puede variar de acuerdo al carácter de la cirugía, si ésta es reparadora o mutilante. Aunque se tenga la seguridad de la finalidad curativa de la cirugía, sin embargo, se vive el proceso como de amenaza a la integridad física y por eso se dan con frecuencia también los temores de fragmentación corporal.


Surgen fantasías y temores relacionadas al órgano que va a ser intervenido, pues éste tiene un significado que puede estar ligado a la funcionalidad o a otras capacidades, por ejemplo, en cuanto compromete la identidad del paciente. Es el caso de órganos vinculados con la sexualidad, la reproducción, la capacidad intelectual o funcionalidad física, etc.


Muy importante es tener en cuenta el tiempo que tome el proceso quirúrgico en su totalidad, incluida la rehabilitación, pues este tiempo será el que facilite o dificulte la recuperación pronta y equilibrada, tomando en consideración los aspectos emocionales. En un proceso prolongado hay mayor deterioro tanto físico como mental o emocional, pues no todas las personas tienen la misma capacidad de tolerancia ni están todos preparados para aceptar nuevas dificultades.

La duración de esta fase varía con el tiempo requerido para recuperarse del estrés la alteración causada por la cirugía y anestesia (desde algunas horas hasta varios meses, aún después del alta hospitalaria). Puede subdividirse a su vez en un periodo postoperatorio inmediato (6 a 8 horas) y otro tardío, aunque no hay una línea claramente divisoria, ya que ambos periodos se superponen.
Son quejas frecuentes la pérdida de la intimidad, la vergüenza por la desnudez, pues son aspectos que se viven como atentatorios al pudor.


La pérdida de la autonomía y funcionalidad y, en ocasiones, la excesiva pasividad del proceso son otras de las circunstancias que dan motivos a malestar.
El ambiente hospitalario frío y ajeno, lleno de ruidos extraños que marcan cada pulsación del cuerpo o diferentes funciones orgánicas son factores que producen ansiedad y que recuerdan constantemente la enfermedad.
Por ello y para evitar frases como:
“yo esto lo sabía, ya me lo imaginaba, y ahora ż qué será de mí?”
“no doctor, no me operaré, tengo miedo de morir, de no despertarme, de que me pase algo durante la operación”.

Es importante y resulta beneficioso indagar con tacto los temores y las preocupaciones, que por lo general no son de fácil relato, sólo se logran conocer cuando se ofrece un espacio apropiado para ello. Así como contar con el consentimiento del paciente para el procedimiento a se va a realizar.
El valor que se da a la información y al consentimiento por parte del paciente tiende a resaltar su autonomía y su capacidad para resolver y decidir sobre su futuro y sobre los tratamientos que recibirá. Se evita el paternalismo médico que en ocasiones es autoritario y hasta omnipotente.
Con respecto a la información, es frecuente que como el paciente está presionado por malas noticias y por una realidad amenazante, sus mecanismos psicológicos de defensa le impidan que escuche o que comprenda la información.

Relación médico –paciente


La respuesta del sujeto al que se le propone la intervención quirúrgica, como alternativa de curación, dependerá de cómo el profesional defina la relación médico – paciente.
La relación médico-paciente es una relación interpersonal muy particular que merece atención para que se logre un manejo eficaz de la situación: el paciente y el médico cumpliendo sus roles.
El médico no debe perder de vista que el enfermo inicia su relación con él aun antes del primer contacto
personal. Generalmente, cuando un enfermo acude a la consulta, ya tiene ciertas nociones y hasta prejuicios acerca del médico. Dicha relación también dependen de circunstancias como: el paciente que recurra a la consulta por su propia iniciativa o lo haga bajo presiones de sus familiares (también en este aspecto la familia juega un papel importante), o aquel en que el médico haya sido recomendado por alguien en quien realmente confía, etcétera. Lo habitual es que cuando paciente y médico se encuentran por primera vez, el primero tiene ya montada una idea sobre el segundo, siendo esta idea más o menos distorsionada.

En ocasiones el enfermo quiere que el médico o sus cuidadores se pongan en su lugar, “para que sientan las mismas sensaciones confusas y deprimentes”.


Los factores emocionales, la estructura de la personalidad la dinámica familiar y la enfermedad misma, tienen un papel muy importante en la relación del médico con su paciente. Entonces, al comprender como el paciente se trastorna por los síntomas de la enfermedad, pueden prevenirse desencadenamientos de otros síntomas que interfieren el proceso de recuperación de la cirugía.
Por otra parte, y por el lado del médico, éste también está expuesto a las consecuencias de su actuación profesional. Su preparación lo habilita para “curar”, y en ocasiones no está dispuesto a no lograrlo; está comprometido parte de su ser profesional y personal.

También en él se producen sentimientos que son interesantes afrontar. Entre ellos, la frustración, por ejemplo, cuando se produce la muerte de su paciente. Es por lo general, que el profesional decide objetivar la situación, incluyendo a su paciente y su entorno. Son también maneras de protegerse de la ansiedad propia de la situación que no se puede remediar. Y he allí la postura casi de omnipotencia que muestra, que algunas veces se transforma en distante con el paciente.

En este caso creo más conveniente estudiar la relación enfermera- paciente, ya que, el personal de enfermería puede hacer y hace para ayudar a los enfermos en los distintos apartados de su
proceso de adaptación psicológica a la cirugía.
Es frecuente que las enfermeras conozcan mejor que los médicos los vaivenes del
estado anímico del paciente. Ello es atribuible a que mantienen con los enfermos un trato más prolongado, que incluye la intimidad del contacto cotidiano con el paciente y sus necesidades corporales, compartir muchas horas con él y su familia, y el hecho de ser las primeras personas que son llamadas ante cualquier dolor o problema.
La atención puede ser fuente de tranquilización y reaseguramiento para muchas personas que, por estar enfermas y tener que ser operadas, suelen hallarse bastante desconcertadas o angustiadas.
En el día de la internación, periodo preoperatorio, la enfermera es uno de los primeros contactos del paciente con el hospital, y ya en ese diálogo algunos de sus temores y ansiedades podrán ser eliminados.
Reacciones que se pueden producir


El
conflicto entre el deseo de autonomía y la necesidad de dependencia para recibir los cuidados es uno de los más importantes en cirugía, y puede originar problemas en relación con las enfermeras que brindan esos cuidados; así, ellas pueden ser blanco de las quejas permanentes de un paciente muy demandante o regresivo, o del enojo de un enfermo que se siente humillado por su dolencia y sus limitaciones físicas.
Con las personas bien adaptadas no se presentan mayores dificultades, de forma tal que en esos casos una
conducta espontánea y amable y el sentido común durante la atención de enfermería son de por sí suficientes. Pero la mala adaptación emocional de un paciente puede condicionar distintas dificultades en su relación con las enfermeras. En esos casos, una actitud profesional adecuada requiere el conocimiento de los procesos psíquicos que determinan la conducta del enfermo, y también de la mejor manera de abordarlos.

Con respecto a la negación, es perjudicial consentirla y evitar hablar de la operación; es mucho más beneficioso promover la discusión de dudas y preguntas, pues así se ayuda a una adaptación más realista a la adaptación del estrés quirúrgico.


Cuando además de negador, el enfermo está maníaco y eufórico , con frecuencia contagia el
ambiente con su euforia y la enfermera puede unirse a ese clima festivo con chistes y risas, para observar días después con cierta sorpresa que l enfermo desarrolla una depresión más prolongada que la habitual. La mejor actitud es tener en cuenta, desde el primer contacto con el enfermo, que ese estado maníaco que manifiesta es un signo de sufrimiento ante la realidad y de sentimientos depresivos por haber enfermado, y que es mucho más saludable llevarlo gradualmente a que pueda hablar de esos temas y mostrar su preocupación, porque eso tendrá un efecto verdaderamente tranquilizador.
Esto no significa que no se deba tener buen humor ni hacer
chistes con los pacientes; apunta a poder distinguir entre personas que están eufóricas para defenderse de la angustia (es decir, parecen contentas cuando tendrían que estar preocupadas o tristes), y personas que están realmente contentas porque ya mejoraron, se recuperaron de su operación y están más tranquilas. Estas últimas sí pueden disfrutar de chistes y del buen humor.

Otro problema bastante
característico en la atención de pacientes con reacciones paranoides es que pueden desencadenar conflictos entre los integrantes del equipo médico y de enfermería. Esto se debe a que suelen focalizar la responsabilidad de sus sufrimientos en unas de las enfermeras o de los especialistas médicos intervinientes, y los culpan, por ejemplo, de haber movido su pierna de forma brutal o de haber indicado un medicamento equivocado o en general de haberlo atendido de forma incorrecta.

Los pacientes con trastornos por estrés postraumático agudo después de
accidentes, cirugía de urgencia o internaciones graves en terapia intensiva, tienen una gran necesidad de relatar y revivir los momentos traumáticos pasados. Es de gran utilidad que la enfermera destine un tiempo para esas conversaciones, que pregunte y promueva al paciente a recordar y establecer una secuencia, una historia de todo lo acontecido. Permite así la descarga afectiva del enfermo abrumado por la angustia, y lo ayuda al control psíquico de todos los elementos traumáticos que los amenazaron o lo amenazan todavía.

Por último, es perjudicial seguir las conversaciones de pacientes con
crisis psicóticas como si se compartiera su misma y alterada visión de las cosas, porque tienen trastornos de la atención y la memoria, esta reubicación debe ser repetida: informarles dónde están, por qué, para qué y explicarles todo lo que se va a hacer. Son importantes también las medidas ambientales que contribuyan a mejorar su sentido de orientación: mantener una luz tenue durante la noche, contacto con objetos o personas familiares, etcétera.
La mejor
actitud es nunca criticar la regresión, y acompañar cada paciente desde los momentos más regresivos en los que parece muy dependiente y demandante, cuidándolo y protegiéndolo más, para luego ,cuando el enfermo ha mejorado en su postoperatorio y ya su regresión es menor-,cambiar gradualmente la forma de tratarlo y adecuarla a su mayor grado de autonomía y autoafirmación personal.


La familia del paciente quirúrgico

La cirugía constituye una situación de estrés psicológico también para
la familia de cualquier paciente. La internación hospitalaria implica separaciones y el abandono del hogar por parte del enfermo, por cuyo futuro temen los restantes miembros del grupo familiar. Se agregan también muchas dificultades prácticas: mayores gastos económicos, problemas en el manejo del hogar o la atención de los niños si se opera uno de los padres, la alteración del ritmo de vida familiar por la necesidad de acompañar y cuidar al paciente durante su recuperación, etc.
Por ello, el apoyo del
grupo familiar en su interacción con el enfermo puede favorecer mucho su recuperación. Es necesario otorgar a la familia el grado de participación que le corresponde en el proceso quirúrgico, pero a la vez corregir los modos de interacción personal y de adaptación al estrés que suelen provocar complicaciones.

En el periodo preoperatorio aparecen muchos temores irracionales vinculados al recuerdo de historias familiares (
enfermedades, complicaciones o muertes que amenazan con repetirse). Cuando hay una adaptación familiar normal frente al estrés preoperatorio, la ansiedad del paciente es conocida y compartida por el grupo.

Muchas familias suelen plegarse a la modalidad patológica de adaptación del paciente y, por ejemplo, todo el
grupo participa de la negación maníaca de la realidad.
La
observación de estas reacciones familiares en el preoperatorio permite detectar qué ansiedades y conflictos puede tolerar el paciente por sí solo, y para cuáles necesita ayuda (brindada por el familiar que se hace cargo de contenerlos).

En aquellos enfermos que presentan una adaptación preoperatoria muy patológica es imprescindible conocer bastante a la
familia y evaluar su capacidad para acompañar al enfermo en las dificultades del postoperatorio.
En condiciones favorables, la
familia contribuye al control emocional de cada paciente en su recuperación tras la cirugía, pues le ayuda a:
· tolerar la frustración
· contrarrestar la desesperanza
· adaptarse al duelo y las inevitables privaciones psicofísicas de todo postoperatorio.
· facilita la superación de los fenómenos regresivos: más ayuda y atención de médicos y enfermeras, necesitan un mayor suministro afectivo de familiares y amigos.



Tipos de familias:

Ø Las familias más normales atienden al operado de una manera flexible, a veces lo acompaña un integrante del grupo, a veces otro, y saben captar las necesidades del enfermo (cuándo dejarlo solo, cuándo estar en silencio, cómo tranquilizarlo cuando sufre).

Ø Las familias más aglutinadas suelen ejercer una acentuada sobreprotección, con roles fijos (siempre la misma
persona cuida de forma exagerada y asfixiante al paciente, a quien jamás lo deja solo). Tampoco permiten un adecuado manejo de la atención médica y de enfermería: controlan permanentemente la tarea de las enfermeras en busca de errores.

Problemas familiares:

* En algunas familias se presentan respuestas patológicas al estrés quirúrgico durante la internación de uno de sus miembros: algunos familiares pueden presentar reacciones desmedidas como
depresión, trastornos psicosomáticos e incluso producción de accidentes.
* En otras , después de la operación, a un paciente separado comienza a visitarlo su primera esposa; ésta se encuentra con la segunda y pelean.


* O algunos de los hijos de un enfermo anciano tratan de que en pleno postoperatorio firme un importante documento a pesar de la fuerte oposición de otros hijos.


* Finalmente, acerca de las visitas de amigos, familiares más lejanos y conocidos, la mayoría de los enfermos toleran mal un ritmo muy intensivo de visitas, porque les provoca cansancio, irritabilidad, insomnio y menor
tolerancia al dolor. Además, como en el postoperatorio se produce esa suerte de retiro del interés del paciente por los estímulos ambientales, en general prefiere mantener un cierto grado de aislamiento con pocas visitas, y se concentra en el estado de su cuerpo y en las tareas de recuperación.
Los enfermos en quienes predominan las defensas maníacas; ellos prefieren numerosas y permanentes visitas, mirar televisión, trabajar y todo aquello que los ayude a alejarse ,aunque sólo temporalmente ,de la realidad.

Conclusión


Es muy importante, conocer los distintos roles a ser cumplidos alrededor del paciente en la cirugía. Tanto los profesionales de la
salud, como familiares tienden a tener distintas reacciones frente a los mecanismos de defensa naturales del paciente en cuestión.

Los niveles de progreso tanto en la adaptación preoperatoria como en la recuperación postoperatoria, dependen mucho del rol del médico, pero hay que sumar también la gran importancia que el grupo de enfermería ejerce sobre este; ya que estos tienen mayor
tiempo de contacto.
No hay que dejar de destacar el ámbito familiar el cual varia mucho de acuerdo al estado de ánimo del paciente, pero estos también influyen sobre este con sus características y roles sociales predeterminados.




sábado, 9 de febrero de 2008

He estado buscando unos vídeos para entender como es en realidad la enfermedad del alzheimer. Porque en realidad desde mi punto de vista una enfermera no sólo tiene que saber curar al enfermo de alzheimer sino que debe entender la situación que está pasando e intentar que el paciente se sienta cómodo, que el paciente sienta confianza en el profesional que lo está tratando, por ello, creo que es necesario comprenderlos y apoyarlos.
Evidentemente unos vídeos no son lo mismo que la pura realidad pero se semejan algo.



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ALZHEIMER

LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

La Enfermedad de Alzheimer es una enfermedad progresiva y degenerativa del cerebro para la cual no existe recuperación. Es uma de la más común de las demencias. Lentamente, la enfermedad ataca las células nerviosas en todas las partes de la corteza del cerebro, así como algunas estructuras circundantes, deteriorando así las capacidades de la persona de controlar las emociones, reconocer errores y patrones, coordinar el movimiento y recordar. Al final, la persona pierde toda la memoria y funcionamiento mental. Es ahora la cuarta causa principal de muerte en los adultos

DIAGNÓSTICO DE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

No se creó aún una prueba definitiva para diagnosticar la Enfermedad de Alzheimer inclusive en los pacientes que muestran señales de demencia. Normalmente, un médico llevará a cabo una serie de exámenes para descartar otros trastornos que pueden ser responsables de los síntomas del paciente, entre ellos, depresión severa, enfermedad de Parkinson, accidentes cerebrovasculares múltiples (demencia multi-infarto) y abuso de drogas. Además de los exámenes de sangre para descartar anormalidades metabólicas, se recomiendan comúnmente pruebas más extensas. El escáner puede detectar la presencia de coágulos sanguíneos, tumores, hidrocéfalo o accidente cerebrovascular. Algunos estudios ofrecen esperanzas en cuanto al diagnóstico de la enfermedad empleando técnicas avanzadas por imágenes, como MRI (imágenes por resonancia magnética) y PET (tomografía de emisión de pósitrons), explotaciones axiales para detectar cambios en el cerebro
Pero generalmente en países como el nuestro el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer se realiza con la base en los síntomas característicos de la enfermedad y después de excluir otras posibles causas de demencia, pero sólo puede confirmarse con estudios microscópicos de una muestra de tejido cerebral después de la muerte.


TRATAMIENTO

La enfermedad de Alzheimer no se puede curar ni es posible restaurar las funciones ajadas. Actualmente, es posible retardar su adelanto pero no detener.
El tratamiento es destinado a retardar la evolución de la enfermedad, a manejar los problemas de conducta, la confusión y la agitación, a modificar el ambiente del hogar y, lo más importante, a ofrecer apoyo a la familia. A medida que la enfermedad evoluciona puede causarle más daño a la familia que al paciente en sí.
Tratamiento con Medicamentos.- Medicamentos que protegen el sistema colinérgico: En la actualidad existen tres medicamentos disponibles para retardar el adelanto de la enfermedad y, posiblemente, mejorar la función cognitiva. Estos son: tacrine (Cognex), donepezil (Aricept) y rivostigmine (Exelon). Los tres afectan el nivel de acetilcolina (un neurotransmisor) en el cerebro y todos tienen efectos colaterales potenciales como náuseas y vómitos.
El tacrine, primer medicamento de este tipo aprobado, también produce una elevación de las enzimas hepáticas y debe tomarse cuatro veces al día. Hoy día se usa raramente.
De las otras dos drogas, el Aricept tiene estado disponible por más tiempo. Se toma una vez al día y se informó que mejora o estabiliza el funcionamiento cognitivo, además de que se tolera bien. El Exelon, un nuevo medicamento, parece ser igualmente eficaz y se toma dos veces al día.





ATENCIÓN A LOS FAMILIARES

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad particularmente devastadora, ya que la familia del paciente por lo general deberá resistir dos pérdidas diferentes: en primer lugar, la desaparición de la personalidad que ellos conocen y, finalmente, la muerte de la persona. La pena se experimenta dos veces. Nadie deberá resistir tal agonía solo. Pocas enfermedades afectan tanto a un paciente y a su familia, o por un período de tiempo tan largo como la Enfermedad de Alzheimer.
Tratar con los pacientes de la Enfermedad de Alzheimer durante todo el curso de la enfermedad es agotador. No ha terminado el familiar de lidiar con un grupo de problemas cuando el empeoramiento del paciente crea problemas nuevos y más intratables. A menudo, los mismos familiares empiezan a mostrar señales de trastorno mental o mala salud. La depresión, empatía, agotamiento, culpa y la ira pueden crear caos para el individuo normalmente sano enfrentado con la atención de un ser querido que sufre de la Enfermedad de Alzheimer.
Llegará el momento en que el familiar más dedicado probablemente necesite institucionalizar al paciente con la Enfermedad de Alzheimer. Además de la carga emocional devastadora, los
costos financieros de la Enfermedad de Alzheimer pueden ser abrumantes.

El hecho de que las personas que padecen la Enfermedad de Alzheimer se enfrenten diariamente a la pérdida progresiva de la capacidad para llevar a cabo las actividades habituales de la vida cotidiana, tiene un efecto importante sobre la calidad de vida de los pacientes y de sus familiares. Si bien muchos pacientes con enfermedad de Alzheimer viven en geriátricos la mayoría son cuidados por sus familias en el seno de la comunidad. A medida que los pacientes se hacen menos independientes, recae una mayor responsabilidad sobre el cuidador, que por su parte está expuesto a un alto riesgo de enfermedades físicas y psicológicas. Estos efectos adversos sobre los cuidadores pueden acelerar la internación de los pacientes en instituciones geriátricas.

En este momento de que los familiares ya están cansados y acceden a la internación de los pacientes en las diferentes instituciones es cuando el papel de la ENFERMERA tiene una gran importancia.


CUIDADOS DE ENFERMERÍA PARA UN ENFERMO CON ALZHEIMER.

Cuando vayamos a cuidar a un enfermo de Alzheimer, hay que tener en cuenta los consejos siguientes:
A) Conservar la calma, de lo contrario le transmitiremos nuestro nerviosismo.
B) No intervenir sistemáticamente en su manera de vivir.
C) Dejarle tiempo para que realice lo que le hemos pedido hacer.
D) Encontrarle actividades sustitutorias.
E) Organizar su vida de forma rutinaria.
Cuidados en la Fase I


Memoria:
Cuando oculta sus olvidos:
- No intente razonarle.
- Recurra a ejercicios de memoria.


¿Qué se pretende con esta terapéutica?
- Buscar otras áreas cerebrales que no estén deterioradas por la enfermedad.
- Favorecer el interés del enfermo por las cosas.
- Contribuir a mantener los procesos de percepción, atención, aprendizaje, observación, etc.

Tipos de ejercicios:
- Leer revista o periódico, 5 líneas, dos veces seguidas e instarle a que resuma por escrito o de palabra lo que ha leído.
- Hacer puzzles simples de organizar.
- Escuchar canciones que él o ella conozca.
- Intentar dibujar de memoria los muebles de una habitación conocida.
- Recordarle sistemáticamente donde están los objetos que se utilizan varias veces al día: libro, bolso, gafas, ropa, etc.; poniéndolos siempre en el mismo sitio

Nombre de personas:
Ayudarle a recordarlos valiéndose de fotografías de su familia, de amistades, compañeros de trabajo; ya que su memoria visual puede tenerla conservada.

Cuidados en la Fase II
En esta fase y con respecto a la Memoria existen una serie de ejercicios que también son aplicables durante la Fase I .
Debemos recordarles, con frecuencia, el día en el que se encuentra (de la semana y del mes). Para ello es aconsejable poner en la casa y a su vista: calendarios, así como relojes. Aprovechando cualquier conversación, es conveniente decirles si es por la mañana, tarde o noche. De este modo le ayudamos a orientarse en el tiempo.
Cuando deambule por la casa, ya en esta fase con ayuda, váyale diciendo: vamos a la cocina. Vamos al salón, vamos al cuarto de baño, vamos al dormitorio. Así le ayudamos a orientarse respecto al espacio.
Cuando decidamos acostarle, debemos recordarle que es de noche y que hay que dormir. Hacer que orine antes de acostarse, así evitamos que lo haga en la cama. Podemos inducirle al sueño, intentando sofronizarle, repitiéndole: está muy cansado, le pesan mucho los párpados, le pesan mucho los brazos, etc.
Se pueden combinar una serie de ejercicios de memoria y de motilidad. La finalidad de éstos es desarrollar la memoria al aprender y recordar una información durante un período de tiempo.
Ejemplos:
1) Ejercicio de memoria:
A) Recuerde el número 33.
2) Ejercicio de motilidad:
A) Inspirar-espirar.
B) Levantarse-sentarse.
3) Le preguntamos: ¿Qué número le he dicho al principio que recuerde?, ¿Qué refrán le he dicho que debe recordar?.

En cuanto a sus gestos y movimientos en esta fase (remítanse al cuadro sinóptico de las fases), es necesario que le acompañemos en su deambulación para evitar sus caídas y ayudarle por si pierde el equilibrio; pudiéndose también ayudar él mismo con un andador.

Como puede perderse en trayectos habituales es conveniente que le pongamos un identificador, bien en una pulsera, un colgante o cadena y para que no pueda sentirse ofendido, lo haremos de modo que parezca un regalo por algún motivo especial.

Cuidados en la Fase III

En relación con su comportamiento: cuando llora, grita, se agita, debemos mostrarnos siempre ante él con una gran tranquilidad y procurar darle cariño y palabras afectuosas.
En este período de la enfermedad tiene sus memorias recientes y remotas abolidas. Su lenguaje se transforma en un simple balbuceo, no controla sus gestos; comienza a tener dificultad para tragar por lo que suele atragantarse hasta con su propia saliva.
Tiene dificultad para controlar sus esfínteres. En esta fase suele instaurarse la alimentación mediante sonda.
Sus actividades cotidianas desaparecen totalmente. Suele estar ya encamado.
Los cuidados de enfermería van encaminados a subsanar todos aquellos problemas que conllevan la inmovilidad del enfermo, la incontinencia urinaria, los fecalomas, las úlceras por decúbito y los problemas respiratorios.
Alimentación:
Con la alimentación se consigue fundamentalmente disminuir la degradación.
Es aconsejable una dieta rica en proteínas y pobre en grasas animales.
Si todavía es capaz de comer por sí solo, dejarle elegir pero sin abusar, ya que el enfermo de

Alzheimer es capaz de volver a comer dos veces sin sentirse saciado. En caso de que os ocurra esto, bien porque coma él antes, o bien porque ha terminado de comer antes que los demás, le engañáis sacándole un plato con pastas o galletitas variadas. Para vosotros le habréis dado el postre, sin embargo el está comiendo.

Incontinencia urinaria:
El enfermo de Alzheimer al no controlar sus esfínteres, se orina y por ello es preciso dotarle de pañales y así evitar que se moje.
Estos pañales deben ser cambiados con frecuencia para evitar que se produzcan infecciones urinarias.
Debemos también observar, al quitarle el pañal, el olor y el color de la orina. Si el color fuera oscuro y el olor fuerte, nos debe hacer sospechar que el paciente tiene una infección urinaria. En estos casos debemos consultar con el Geriatra que le atienda. Aparte, le tomaremos la temperatura ya que la aparición de fiebre, es un signo importante a tener en cuenta en el diagnóstico de una infección urinaria.

Fecalomas:
Hay un signo importante a tener en cuenta en la instauracción de un fecaloma, y es que el paciente expulsa por el recto un contenido líquido que, equívocamente, nos hace pensar en una diarrea. Antes de decidir por nosotros mismos, debemos consultar con el médico.
Ante esta situación debemos llevar a la práctica la extracción del mismo mediante la aplicación de un enema de limpieza. Se aconseja para esta situación se prepare con los siguientes ingredientes: agua, bicarbonato y micralax (2 envases).
Todo esto se debe hacer con el enfermo encamado y colocándole una cuña debajo para la recogida de heces.

Úlceras por decúbito:
Estas lesiones podemos prevenirlas con los siguientes cuidados:
a) Tener una buena hidratación, procurando darle una ingesta de líquidos aproximada de 2 litros.
b) Aplicación de baño diario, encamado, con jabón neutro. Darle crema hidratante y masajes circulares.
c) Tener una buena alimentación, que aporte proteínas.
En el caso de que se hayan producido, deben curarse de la siguiente manera:
a) Lavar la escara con jabón neutro (lagarto).
b) Aclarar con suero salino (fisiológico)
c) Si hay bordes necrosados, se deben cortar.
d) Existen en la actualidad unos apósitos coloides, de diversos tamaños y formas que se colocan sobre la herida y contribuyen a su cicatrización.
e) Cuando la escara es pequeña y superficial se puede poner en su interior una pequeña cantidad de jabón neutro y en muchas ocasiones esto solo es suficiente para su cicatrización.

Fisioterapia respiratoria:
Hemos hablado anteriormente de la retención de secreciones pulmonares o de vías altas, frecuentes en un enfermo encamado.
Estas secreciones se retienen debido a la inmovilidad y a que el enfermo de Alzheimer se olvida de toser. Por más que intentemos darle la orden de toser, él no nos responderá positivamente, por lo que tendremos que ayudarle aplicándole fisioterapia respiratoria.
¿Cómo hacerla?:
a) Colocarle en posición de decúbito lateral (derecho y después izquierdo)
b) Con las palmas de las manos hacia abajo y en posición hueca, darle golpes acompasados en la espalda durante un período de 10 minutos por cada lado.
c) Es conveniente ayudarnos al hacerlo con alcohol simple o alcanforado.
d) Se repite la opción b) por delante.
Con esta técnica conseguiremos movilizar las secreciones y favorecer que el enfermo tosa y así arranque las secreciones.

En ocasiones deberemos ayudarnos de un aspirador de secreciones eléctrico. El enfermo al no beber líquidos y por consiguiente no hidratar la garganta, las secreciones altas son más densas y puede tener dificultad para tragarlas. Como comentamos en un apartado anterior, tiene dificultad para tragar y corre el peligro de atragantarse con su propia saliva.

CONCLUSIÓN

Como ya estudiamos la demencia senil es un síndrome de carácter crónico y progresivo, asociado a trastornos en múltiples funciones corticales superiores, incluyendo memoria, pensamiento, orientación, comprensión, cálculo, capacidad de aprendizaje, lenguaje y juicio, y con un nivel de conciencia claro. Estos trastornos de la función cognitiva están comúnmente acompañados (y ocasionalmente precedidos) por deterioro del control emocional y social, o de la motivación.




viernes, 8 de febrero de 2008

Como saber explicar los primeros auxilios de una forma fácil


Ante situaciones de emergencia o catástrofe sea del todo eficaz para paliar o controlar la situación antes de que esta alcance grandes magnitudes.Es necesario que existan personas entrenadas y capacitadas para que, de una manera organizada, acudan en pronto auxilio de las víctimas o de sus bienes sabiendo cada uno de los miembros o entidades intervinientes cual es su cometido para no interferir o duplicar medios y esfuerzos.
Aunque exista un campo sanitario que se dedica a soccorrer creo que es necesario que toda la población debería tener unas nociones mínimas para prestar los primeros cuidados a las víctimas de cualquier accidente o enfermedad repentina hasta la llegada de los equipos asistenciales basándose siempre en la premisa P.A.S., es decir: PROTEGER, ALERTAR, SOCORRER:

PROTEGER y asegurar el lugar de los hechos, con el fin de evitar que se produzcan nuevos accidentes o se agraven los ya ocurridos. Para ello se asegurará o señalará convenientemente la zona y se controlará o evitará el riesgo de incendio, electrocución, caída, desprendimiento, etc., que pudiera afectar a las víctimas e, incluso, a los auxiliadores.

ALERTAR a los equipos de socorro, autoridades, etc., por el medio más rápido posible.

SOCORRER al accidentado o enfermo, prestándole unos primeros cuidados hasta la llegada de personal especializado como enfermeras o médicos, procurando así no agravar su estado.
Pero, aún siendo importante saber lo que hay que hacer, es muy importante saber lo que no debemos hacer y, por tanto, sólo se hará aquello de lo que se esté seguro. De estos primeros cuidados depende la posterior evolución de los afectados.

De todos modos si en el lugar de lo hechos se encuentra una persona cualificada como una enfermera o un médico lo mejor es colaborar si esa colaboración es pedida sino lo mejor que se puede hacer es dejar trabajar con tranquilidad a los profesionales.

Por tanto, estos primeros auxilios pueden ser diferentes según la asistencia prestada perdiendo el nombre genérico de PRIMEROS AUXILIOS para pasar al término del correspondiente grado asistencial cuando estas labores se realizan aplicando ciertas técnicas o maniobras (sanitarias o médicas) encaminadas a paliar la situación o el agravamiento desde el primer contacto con la víctima.

Tres parámetros han de ser conocidos o identificados rápidamente para poder paliar con eficacia el daño de las cosas y, sobre todo, las lesiones de los afectados:Conocer el medio o el agente agresor.

*Conocer o identificar las lesiones.

*Conocer los recursos necesarios y los disponibles.


Han de resaltar 3 tipos de lesiones o daño;hemorragias,fracturas y quemaduras:

*Hemorragias:

La hemorragia es la salida de sangre de los vasos sanguíneos como consecuencia de la rotura de los mismos.Los primeros auxilios a seguir en caso de hemorragias externas son:
1.-Asegurar la permeabilidad de las vías aéreas.
2.-Valoración de respiración y circulación.
3.-Aconsejar y ayudar a tumbar a la víctima en prevención de lipotimia.
4.-Presión directa en la herida con apósitos.
5.-Elevación del miembro afectado.
6.-Si no cesa la hemorragia, compresión arterial.
7.-Prevenir el shock hemorrágico o hipovolémico.
8.-En último extremo aplicar torniquete, con indicación de la hora de aplicación.

*Fracturas:
Una fractura es la pérdida de continuidad en la estructura normal de un hueso, sumado al trauma y la alteración del tejido blando y los tejidos neurovasculares circundantes.
Las fracturas son causadas, en su mayoría, por etiologías traumáticas, o mejor dicho, a traumas severos, es decir un impacto fuerte en el hueso; aunque hay también fracturas patológicas que no son causadas por traumas severos sino que son alteraciones propias del hueso que lo hacen propenso para que, con traumas menores, se produzcan las fracturas.

Cuando una persona se encuentre ante un caso de fractura o, la sospecha de que pueda existir, lo primero que debe hacer es inmovilizar el miembro o la parte afectada con el fin de mantener los fragmentos en los que se rompió el hueso controlados para que no afecten más a los tejidos circundantes y, de esta manera, evitar que el hematoma que se forma alrededor de la fractura sea mayor. Además, la inmovilización también disminuye el dolor que produce el roce de los fragmentos entre sí y la elongación de los músculos. Allí radica la importancia de que inmediatamente, exista o no personal especializado, la primera medida sea la inmovilización del paciente en la parte afectada.

*Quemaduras:
Una quemadura se produce cuando el cuerpo recibe mas energía de la que puede absorber sin sufrir daños. Esta energía puede ser calórica química o eléctrica.
Cuando el cuerpo recibe de la misma forma una exposición peligrosa al frío, hablamos de un “sabañón”
Precisamente por las causas anteriores se clasifican los tipos de quemaduras.
El primer paso para auxiliar a alguien con quemaduras es asegurarse de que el sitio en donde esta la víctima sea seguro.

*Evitar ser el héroe del día exponiendo inútilmente la vida.

*Revisar en un incendio que el fuego se haya extinguido y que la estructura (sí es en una edificación)sea segura.

*Quien vaya a auxiliar a la víctima debe protegerse del fuego, los gases químicos o la fuente de electricidad que haya producido el accidente.
*No utilizar agua para apagar incendios químicos o eléctricos, pues puede aumentar la acción del fuego .
*Si la ropa esta en llamas, abrazar los brazos al tórax, tírarse al suelo y rodar. Esto apaga el fuego. Para apagar la ropa de la víctima, ponerla en el suelo y envolverla con una manta.

*Es importante que la persona esté acostada, de lo contrario, los gases calientes y las llamas se dirigirán a la cara, y si se inhala el aire caliente los pulmones pueden sufrir quemaduras.
*No apagar la ropa con fuertes chorros de agua, pues esto solo aumentara el dolor de la víctima y la podría llevar a un estado de shock.
*Cuando se esté en un lugar seguro después de retirar a la víctima de la zona de peligro, lo primero es quitar la ropa, pues esta se puede pegar a las heridas haciendo más difícil el tratamiento. Para esto, con mucho cuidado,se deben quitar todos los elementos como joyas o brazaletes que puedan hacer presión.
*La ropa debe cortarse con mucho cuidado con tijeras tratando de no hacer mover al paciente y de no tocarlo con las tijeras.

*Cubrir la zona afectada con una sabana o toalla limpia empapada en agua.
*No hacer vendajes ni torniquetes,Solo cubrir la zona afectada.

*No aplicar ningún tipo de crema, pomada, aceite o ungüento pues esto solo genera infecciones en la herida y obstaculiza la labor del medico.


Maniobra de Heimlich:
Es una técnica de emergencia para prevenir la asfixia cuando se bloquean las vías respiratorias de una persona con un pedazo de alimento o cualquier otro objeto.

Se puede utilizar de manera segura tanto en niños como adultos, aunque muchos expertos no la recomiendan para bebés menores de un año. La misma víctima se puede administrar la técnica así misma.


En caso de que la víctima esté consciente sentada o parada, la persona que realiza la maniobra se ubica por detrás de la víctima y coloca sus brazos alrededor de su cintura. Luego, coloca su puño, con el pulgar hacia adentro, justo por debajo del ombligo de la víctima, agarrando el puño firmemente con la otra mano. Se hala el puño con fuerza y abruptamente hacia la parte superior y hacia adentro para aumentar la presión aérea por detrás del objeto causante de la obstrucción y forzarlo a salir de las vías respiratorias. Es posible que se deba repetir el procedimiento varias veces antes de lograr desalojar el objeto. Para las víctimas que se encuentran inconscientes, existe otra técnica. Si no se libera con intentos repetidos, puede que sea necesario hacer una incisión de emergencia en la tráquea.


En caso de inconsciencia de la victima se ha de recurrir a otra técnica tal como la de la respiración Rcp.



-Respiración RCP:


Para llevar a cabo esta maniobra de reanimacion se ha de:


DETERMINAR LA FALTA DE RESPUESTA


Sacudir a la víctima por los hombros y preguntarle en voz alta: ¿ESTA UD. BIEN?



Si la víctima no responde, colocarla boca arriba sobre una superficie dura y plana y PEDIR AYUDA



A) Apertura de la vía aérea


En la víctima relajada, la lengua impide la entrada y salida de aire.Abrir la vía aérea extendiendo la cabeza hacia atrás, colocando una mano en la frente y otra en en mentón.
Acercar el oído a la boca de la víctima.


MIRAR si se eleva el pecho. ESCUCHAR si entra y sale el aire. SENTIR en la cara el aire exalado.


B)Respiración de boca a boca


Ocluir las fosas nasales. Manteniendo el sello entre mi boca y la de la víctima.




Soplar (como para inflar un globo) dos veces. Se debe lograr que el pecho se eleve con cada soplido.








C)Circulación






Luego de las dos respiraciones buscar el pulso en el cuello. Para ubicarlo, colocar los dos dedos sobre la nuez de Adán y deslizarlos hasta mi lado.







Tomese cinco segundos para ESTAR SEGURO QUE NO HAY PULSO.


SI NO HAY PULSO: INICIAR LA REANIMACION




Ubicar el borde inferior de las costillas y recórrerlas hasta donde se unen con el esternón. Señalar el lugar con los dedos. Colocar la otra mano a continuación de de los dedos.Poner una sobre la otra. Apoyar sólo el talón de la mano.Iniciar las compresiones empujando el esternón hacia abajo de 4 a 5 centímetros.







No flexionar los brazos. Mantenerlos perpendicularmente sobre el esternón Alternar 15 compresiones con dos respiraciones a un ritmo de 80 a 100 por minuto.








No se debe interrumpir esta maniobra,hay que esperar a la asistencia medica realizando este ejercicio.



martes, 5 de febrero de 2008

DESPERTARES

Despertares es un libro que recomiendo al personal sanitario especialmente a enfermería


Despertares está basada en hechos reales documentados por el Dr. Oliver Sacks. Es la historia del Dr. Malcom Sayer , un médico que durante toda su carrera se ha dedicado a la experimentación con lombrices. Éste consigue un trabajo en un hospital en la ciudad de Nueva York, para trabajar con pacientes en estado de coma aunque en realidad experiencia no tenia.
Al basarse en la experimentación de lombrices el dr. Malcon no sabe como tratar a los pacientes.
Un día, el Dr. Sayer observa que una de sus pacientes coge sus gafas antes de que éstas caigan al suelo, es en este momento que comienza a investigar sobre la enfermedad y a formular
hipótesis sobre sus posibles causas, pero, más que nada, sobre su tratamiento. Todos los pacientes mostraban la misma enfermedad, una epidemia de encefalitis letargica en los años 20.Eran “niños que se quedaron dormidos”.

En este punto se le presenta un nuevo problema, porque los demás médicos piensas que estas manifestaciones sólo eran “reflejos” que toman como una tonteria y pérdida de tiempo su
teoría de que estos pacientes tienen posibilidades de volver a vivir y que su enfermedad consistiría en un Mal de Parkinson agravado.
Entre sus diversas
investigaciones, se familiariza con una nueva droga, la L – dopa, que se utiliza para el tratamiento del Parkinson y decide probarla con uno de sus pacientes, Leonard , un niño que sufrió esta epidemia desde muy pequeño, prohibiéndole una infancia normal.
Luego de muchos intentos fallidos,de suministrarle distintas cantidades de L-dopa y sin ningún resultado, una noche, Leonard despierta. A partir de este momento el Dr.Saver recibe el apoyo y ayuda económica de varias personas para administrarle esta droga a todos los pacientes. Al principio todo resultó bien, los pacientes recobraron la “vida” y poco a poco empezaban a comprender, a conocer la sociedad en esos años y a dar importancia a las cosas tan sencillas como salir a dar un paseo sólo.
Los
problemas vuelven a aparecer cuando Leonard, el primer paciente tratado con L – dopa, vuelve a desarrollar los síntomas de la enfermedad y, tanto el Dr. como sus pacientes y sus familiares se ven profundamente afectados. Leonard se vuelve agresivo y empieza a querer vivir libre pero su tic cada vez aumenta más. Vuelven a darle la droga pero los efectos no son los mismos.
Después de este DESPERTAR, los médicos intentaron nuevas técnicas pero sólo pudieron desarrollar pequeños despertares .
No volvió a ocurrir el despertar de 1969, fue como un milagro de verano.



Relación médico -paciente


Este es uno de los temas centrales de la película y de la práctica médica cotidiana. La relación médico – paciente se trata de una relación interpersonal, es decir, que implica el encuentro entre dos personas, dotadas ambas de
inteligencia, libertad, intimidad y una historia personal única e irrepetible, por lo cual se merecen consideración y respeto.

En primer lugar, es necesario destacar la personalidad del Dr. Sayer, es un médico que durante el transcurso de su carrera se ha dedicado a la
investigación y experimentación de bichos ,esta elección tiene mucho que ver con la dificultad que presenta para relacionarse no sólo con pacientes sino también con el resto del mundo, tanto a nivel profesional como personal.
Cuando llega al Hospital le dan el trabajo por necesidad de personal, ya que él no tenía ninguna experiencia. A pesar de todo él se interesa por los pacientes y los trata como personas con sentimientos en contraposición a sus compñeros, que se limitan a atender las necesidades básicas de estos pacientes, el Dr. Sayer toma una posición más activa con respecto al tratamiento de los mismos. Esto daría la impresión de un inicio óptimo en lo que respecta a una relación médico paciente, en mi opinión este médico sería un médico holístico que se preocupa más de la persona que de la patología que sufre,de la calidad de la relación,de la animación, etc.
Un ejemplo claro es cuando toma contacto con la madre de Leonard, e indaga sobre su historia , es verdad que en este momento el médico puede tener un poco de interés porque el conocer a la madre de Leonard surge debido a que sus superiores sólo le permitirán el uso de la L-DOPA en el tratamiento si puede obtener la aprobación de al menos un familiar.


Pero este interés se ve recompensado en el y en los familiares de los pacientes tratados, desde entonces se empieza a ver una relación más cercana entre ellos; por un lado, los pacientes sienten un profundo agradecimiento y, lo que es más importante aún, una gran confianza en el médico. Este último es un punto esencial, que debe ser tratado con mucha cautela en toda relación médico – paciente, ya que el primero debe ser consciente de que este tipo de sentimientos es muy común y no abusarse de esto.
El factor humano es importante en cualquier relación médico - paciente, pero creo que en este caso debe destacarse su importancia, ya que es imprescindible no solamente curar físicamente al paciente, sino trabajar junto a él para ayudarlo a, por lo menos, aceptar la nueva situación en la que se encuentra, ya que las consecuencias psicológicas de estar “durmiendo durante años”, pueden ser malas. Y además ayudarlo a rehacer su vida y a reinsertarse en la
sociedad.

El médico cuando Leonard empeoró tambíén mostró una actitud correcta comunicandole al paciente sobre su estado,ya que aún cuando sea muy grave,es necesario la comunicación de la manera menos traumática posible para éste, y, además procurarle el mejor tratamiento dentro de las posibilidades.
En ese momento el Dr.Sayer , piensa que era una persona malvada porque le dio la vida a sus pacientes y después se la quitó”
En realidad la relación médico-paciente es necesaria para ambas personas porque el médico era una persona solitaria sin ninguna vida personal y gracias a la interrelación con sus pacientes , exactamente, con Leonard aprendió a relacionarse, a darle importancia a las cosas sencillas y a relacionarse con la gente.Hasta llegó a iniciar una relación amorosa con la enfermera que lo apoyo desde un principio.
Aprendió que le espíritu humano es más poderoso con trabajo, ocio, amistad y familia.Cosas que en realidad las personas normales tienen olvidadas.

Las ganas de vivir de los pacientes en Despertares

Todos los pacientes que se enfrentan a la muerte, y principalmente cuando ésta no es inminente, se manifiestan sentimientos de incertidumbre acerca de su futuro, estas preocupaciones no están centradas en la muerte misma, sino en el temor de cómo va a ser su vida a partir de ese momento.
En Leonard podemos ver que su temor está centrado, en un primer momento, en la posibilidad de volver al estado de “dormido”, esto se ve claramente en su miedo a dormir. En definitiva, podríamos decir que le preocupa la "enfermedad" en el futuro. Luego esto cambia, ya que su preocupación se centra en tratar de encontrar la manera de recuperar el tiempo perdido, es decir, lo que lo atemoriza es cómo vivir su vida como una persona normal.
En ambas situaciones el temor se traduce en angustia, y ésta es manejada por Leonard queriendo vivir la vida, tratando de aprovechar al máximo todas las situaciones que se le presentan en su vida cotidiana, da la impresión de querer hacer "todo".


Actitud frente a la enfermedad


En primer lugar, al principio de la película se ve como adaptarse a los condicionamientos que le presenta su enfermedad, como ser, la imposibilidad de realizar actividades cotidianas. Se aprecia cuando el Dr. Sayer indaga acerca de la aparición de los síntomas en Leonard y descubre, en el relato de su madre, que éste sufrió mucho al perder sus capacidades físicas, ya que, al no
poder concurrir al colegio, no podía jugar con los otros niños ni hablar con sus padres.
Según mi interpretación cuando se presentan los primeros síntomas de desmejora en Leonard se ven cada vez más claras las fases por las que pasa un paciente que se enfrenta a una muerte inminente.
En primer lugar podemos observar su negación ante las obvias
señales de recaída, y, cuando su madre y el Dr. Sayer se lo marcan, presenta sentimientos de ira y resentimiento contra ellos, intentando de esta manera aliviar la angustia que le provoca estar perdiendo el control de su cuerpo y, en definitiva, de su capacidad de vivir.

Finalmente, abandona este estado de negación, al encontrar un sustituto para controlar su angustia. Esto lo logra mediante un nuevo mecanismo de defensa, la reunión con una chica, que le permite sentirse acompañado en ese momento tan terrible para él.Esto se ve perfectamente en la escena en la cual se encuentra con la chica para despedirse de ella, demostrando así la aceptación de su situación, pero también la necesidad de rodearse de personas que lo hagan sentirse querido, que le permitan sentir que deja una huella en ellos.


Otra causa principal para que Leonard abandonara la fase de negación fue, en mi ipinión, la posición que tomó el Dr. SAYER de tratar por todos los
medios de hacerle entender que estaba empeorando.
Por último hay que aclarar que su aceptación de la muerte es parcial porque le pide al Dr. que luche por una cura hasta las últimas consecuencias, empleando su propio cuerpo como instrumento, si es necesario. Como mencioné anteriormente, considero que el momento en el cual Leonard le pide a su médico que siga investigando con él para poder encontrar una cura a su enfermedad, constituye uno de los ejemplos más claros de entrega total de confianza que pudimos ver en el transcurso de la película. Opino que esta
marca, que a pesar de las fallas observadas en un principio, la experiencia para los individuos implicados ha resultado positiva. Esto generará en el Dr. Sayer un afianzamiento en su rol, pero lo que es más importante, un cambio en su vida tanto profesional como personal, ya que el contacto con estos pacientes le permitió ver, en nuestra opinión como futuros profesionales de la salud, el aspecto más gratificante de la Medicina, el afecto de un paciente. Y provocaron un cambio en su conducta con respecto a "los otros".

La enfermedad


En "Despertares", la antigua ambivalencia entre lo correcto y lo incorrecto, lo legal y lo transgresor, se pone de manifiesto de una manera explicita y a la vez confusa, ya que el Dr. Sayer descubre que varios pacientes que han padecido una patología llamada "encefalitis letárgica", luego del ataque inicial, suelen entrar en un estado catatónico, o de indiferencia total hacia el mundo que los rodea.
Al principio, luego de observar a los pacientes una total falta de voluntad, el médico se encuentra con una sorpresa .

Un interesante acto de los pacientes: si se les arrojaba determinado objeto, ellos lo agarraban en el
aire, como respondiendo a un reflejo. Era la primera reacción que mostraban en más de 20 años de inmovilidad. Luego de seguir realizando estas y otras pruebas más (por ejemplo, descubre que una señora que padecía la enfermedad por más de 30 años, solo caminaba por áreas en donde el suelo estaba con azulejos cuadriculados; en donde se terminaban los azulejos, la mujer se detenía. Entonces, dibujó cuadrados negros y blancos en el piso, continuando el aspecto cuadriculado en donde no se presentaba, y observó que la mujer seguía caminando, se llegó a la conclusión de que dichos internos, que se encontraban en un neuropsiquiátrico en aparente estado catatónico, respondían a "la voluntad de los objetos" según Sayer. Siendo esta voluntad regulada de alguna manera por algo.
Conclusión


Desde mi punto de vista es una película muy interesante y la verdad está muy bien lograda respecto de la enfermedad, sus síntomas y
evolución. También plantea una relación médico-paciente bastante ejemplar que la mayoría de nuestros médicos deberían de seguir porque hoy en día si nos detectan alguna patología lo primero que hacen es recetarnos algún medicamento y dan el problema por finalizado, mientras que, si se pararan un poco más en entender al paciente y prestarle atención el medicamento no sería necesario.

Aunque ya lo mencioné anteriormente quiero recalcar que para mi esta película es una representación de los principios éticos de la Medicina Holística, aunque desde mi punto de vista el apartado “Cuando es posible, sugerir modificar los hábitos nocivos de forma de vida, en lugar de que opten por drogas o cirugía como opción inicial para ayudarse” no lo cumple pero es que en realidad era la única manera de conseguir su curación.


Otros de los puntos que me pareció importante resaltar en
el trabajo fue la enfermedad del personaje principal. Creo que dicho trastorno fue muy bien demostrado, poniendo en evidencia los síntomas y etapas de la enfermedad, mostrando también el sufrimiento y padecimiento del trastorno por parte de la persona.
Finalmente también me gustaría resaltar el final de la película porque no acaba como todo el mundo quiere que lo haga, no acaba como un cuento de adas sino como es la vida real. Me gustó mucho la forma de definir a ese despertar “ un milagro de verano que nunca volvió”.